QUÉ HACER EN MONTREUX

Montreux es una ciudad pequeñita a orillas del lago Leman y rodeada de montañas. Son muchas las actividades que podemos hacer en Navidad como pasear por su mercadito, subirnos en la noria, comer una fondue, visitar la casa de Papa Noel, o incluso ver a Papa Noel sobrevolar el lago en su trineo! una experiencia inolvidable, sobre todo si vamos con niños.

A continuación os dejamos nuestro planning de nuestra visita a Montreux. Pasamos allí dos noches y la última noche la pasamos en Ginebra, desde donde salía nuestro vuelo de vuelta a Valencia.

DÍA 1: Salida del vuelo Valencia- Ginebra. Tren Ginebra- Montreux. Llegada al apartamento.

DÍA 2: Visitamos la casa de Papa Noel en Rochers-de-Naye. Disfrutamos de la nieve. Paseo por el marché de Noel. Subimos en la Noria. Vemos a Papa Noel volando en su trineo sobre el lago Leman. Cena Fondue.

DÍA 3: Visita al castillo de Chillón desde fuera. Cogemos tren Montreux- Ginebra. Visita Ginebra

DÍA 4: Vuelo de vuelta Ginebra- Valencia


MONTREUX EN NAVIDAD

Unas navidades mágicas

DÍA 1. Salida del vuelo Valencia- Ginebra. Tren Ginebra- Montreux. Llegada al apartamento.

Nuestro vuelo salía desde Valencia con destino Ginebra a las 14.45. Llegaba al destino a las 16.40h. Llegó puntual así que nos tocó esperar un poco a que saliera nuestro tren que habíamos reservado con salida a las 18.30. Preferimos cogerlo a esa hora por si se retrasaba el vuelo y porque entre recoger la maleta y buscar la estación, prefería hacerlo con calma. Pero la maleta salió enseguida y es fácil de encontrar la estación que está en el mismo aeropuerto.

El hecho de cogerlo a una hora determinada es porque nos ahorrábamos bastante dinero. La ida nos salía a 21,60€ y la vuelta a 17.80€ cada uno, los niños de hasta 6 años no pagan billete. Para reservar el tren podéis hacerlo en esta página https://www.sbb.ch/en. El tren dura aproximadamente una hora y 15 min en llegar, depende de las paradas que haga.

Sobre las 19.45h llegábamos a Montreux. Desde allí cogimos un tren que en un parada nos dejaba justo al lado de nuestro alojamiento en Clarens. Aquí tuvimos un problema ya que el propietario del apartamento que habíamos reservado con Booking nos avisó de que había un problema con el agua del apartamento. Desconocíamos que tipo de problema pero una vez allí nos llamó y nos dijo que nos había reubicado en otro alojamiento. Le dijimos que ya estábamos allí y vino a recogernos en su coche ya que el nuevo estaba en otra parte, íbamos con las maletas y estaba lloviendo.

Nos trastocaron un poco los planes pero el cambio fue a mejor ya que no nos habíamos dado cuenta de que en este apartamento lo que habíamos reservado tan sólo era una habitación con lo que si alguien más hubiera reservado tendríamos que haber compartido las zonas comunes, sin embargo el nuevo era todo el apartamento para nosotros. Además el apartamento lo acababan de adquirir y lo tuvieron que amueblar todo deprisa ese mismo día con lo que estrenamos cama y los utensilios de cocina.

Os dejo por aquí el enlace al alojamiento en el que estuvimos nosotros ya que el otro no podemos valorarlo. Appartement vue lac Montreux. Las vistas al lago son espectaculares.

Muy cerca está la parada de bus que te deja en el mismo centro y es muy cómodo. La única pega es que no hay supermercados cerca, menos mal que llevamos comida de casa y la primera noche pudimos cenar en el apartamento con nuestra comida.

DÍA 2: Visitamos la casa de Papa Noel en Rochers-de-Naye. Disfrutamos de la nieve. Paseo por el marché de Noel. Subimos en la Noria. Vemos a Papa Noel volando en su trineo sobre el lago Leman. Cena Fondue.

Hoy nos espera el día más emocionante del viaje! Nos levantamos temprano, desayunamos en el apartamento y cogemos el bus que nos lleva hasta la estación de Montreux desde donde sale el tren cremallera que va a Rochers de Naye a visitar la casa de Papa Noel. Nuestra reserva era a las 10.20, salen cada hora y hay que hacer la reserva con antelación ya que vuelan los billetes! La web oficial para hacer la reserva es https://journey.mob.ch/en/. Las entradas cuestan 39 CHF para los adultos y 19 CHF para los niños menores de 6 años. Esto incluye tanto el tren cremallera como la visita a la casa de Papa Noel.

Los asientos van numerados pero solo a la ida, a la vuelta como puedes coger el tren que quieras, hay que hacer cola y esperar que no se llene.

Una vez dentro del tren empezamos a ver nieve nada más comenzar el trayecto lo cual nos sorprendió pero es que conforme íbamos subiendo cada vez había más y más nieve y estábamos todos alucinando. Creo que es el paisaje más bonito que he visto en mi vida. Y encima estaba nevando. Un sueño.

El tren va haciendo varias paradas en su recorrido y después de una hora de trayecto aproximadamente llegamos a la última parada, Rochers de Naye, donde se encuentra la casa de Papa Noel. Bajas del tren y sales directamente a una zona cubierta por lo que no tienes que preocuparte por la nieve. Entras por un túnel que nos conduce directamente hasta su casa y de camino ves algunas decoraciones como osos polares o pingüinos

Llegamos a la casita de Papa Noel y tenemos que hacer un poco de cola para hablar con él. Mientras vamos viendo su casita y hablando con sus pajes.

Justo detrás nuestro teníamos unos españoles así que les pedimos que nos grabaran y nos hicieran alguna foto, aunque aún así compramos la que ellos te hacen y cuesta creo recordar sobre los euros. No podíamos irnos sin esa foto ya que es un recuerdo para toda la vida!

Martín alucinaba mirándolo, le dio un abrazo, le enseñó a su elfo, le dio su carta y nos hicimos la foto. Un momento muy especial sin duda. Nos dio un diploma con el que vas a recoger un regalito de su parte, una bolsita que contiene fruta, un chocolate, un peluche, y alguna cosilla más.

Y como nosotros somos de entretenernos mucho viendo las cosas, cuando salimos ya no quedaba casi nadie y Martín subió de nuevo a hablar con Papa Noel. Este fue el momento más especial, sin prisas y donde al Papá y a mí se nos escaparon unas lagrimillas.

Cuando acabamos volvimos por el mismo camino que habíamos hecho antes y fuimos hacia el restaurante donde hay una puerta para salir a la nieve. Este fue otro momento para no olvidar, tirándonos bolas de nieve, en un entorno privilegiado. Lo malo es que había mucha niebla y no se veían las vistas pero lo disfrutamos igual, además estaba nevando, fue un momento muy guay.

Después comimos en unos asientos que hay antes de entrar al restaurante. Nos habíamos llevado fiambre desde casa pero se nos olvidó comprar un pan antes de subir así que lo compramos allí y nos lo cobraron bien cobrado. Después fuimos a hacer la cola para coger el siguiente tren que bajara de nuevo a Montreux. Por suerte tuvimos suerte y cabíamos en el próximo.

Llegamos a Montreux y dimos un paseo por el pueblo buscando un sitio donde tomarnos un café calentito. Por cierto, los cafés con leche nos costaban unos 5.50€ y la leche sola para el niño unos 4 €, para que os hagáis una idea de los precios…

Después nos fuimos hacia la zona del mercadillo de Navidad. Queríamos ver a Papa Noel volando en su trineo pero todavía era muy de día para verlo así que hicimos un poco de tiempo. Los fines de semana hay pases a las 16h, las 17h, las 18 y las 19h. Aún eran las 16h así que esperamos hasta el siguiente pase. Subimos en la noria, no era algo que tuviera pensado hacer pero Martín quería y lo hicimos, y fue una de las cosas que más me gustó. Hacía tiempo que no subía en una noria y poder hacerlo en ese entorno, con el lago por un lado y las montañas por otro… alucinante!

Después entramos en el mercado de Navidad cubierto que está justo al lado de la noria y donde encontramos puestecitos donde poder comer algo.

Después allí mismo encontramos una zona con arbolitos de navidad y cientos de cartelitos que colgaban de los mismos con deseos de las familias que habían pasado por allí. Nos pareció algo super curioso y bonito y por supuesto dejamos también nuestro deseo hacia el pequeño que viene de camino 😉

Justo después de dejar nuestro deseo salimos de nuevo hacia la noria para esperar a que llegara uno de los momentos más mágicos del viaje. Ver a Papa Noel volando con su trineo. La plaza estaba llena de gente y el problema es que aún era de día y se veía el cable… Mi consejo es que os esperéis a la sesión de las 18h o las 19h para verlo completamente de noche.

Una vez llega a esta plaza canta unas canciones y se vuelve hacia atrás… Intentamos distraer a Martín para que no viera como volvía hacía atrás porque pierde toda la gracia. Y de aquí nos fuimos a ver el reno que hay al fondo junto a la estatua de Freddy Mercurie.

Y ya nos fuimos paseando por el Marché de Noel. Estaba nevando pero lo cierto es que la nieve no molesta, te pones el gorro y no hace falta llevar paraguas. Los puestecitos son casi todos artesanales o de comida pero me sorprendió que no eran puestecitos con cosas de navidad, ya que nosotros siempre nos llevamos un recuerdo para el árbol de todas las ciudades que visitamos y aquí no pudimos encontrarlo.

Queríamos cenar en el restaurante La poya ya que había leído que era uno de los mejores donde poder comer una Fondue. Se encuentra en el mismo paseo del mercado a orillas del lago así que sobre las 6 y algo lo encontramos y decidimos entrar ya a cenar ya que el paseo estaba a tope de gente. Además, nosotros cuando estamos por este tipo de países con frío nos gusta cenar pronto, además así nos asegurábamos coger sitio y poder volver a ver desde aquí a Papa Noel, esta vez si, de noche, ya que el restaurante tiene una terraza desde la cual puedes verlo en alto.

Además los precios están dentro de lo normal para ser un restaurante de fondue en Suiza y con la ubicación que tiene. Pedimos fondue para 1 persona, una sopa y menú infantil y salimos por 50€. Yo no pude probar la fondue por el tipo de queso ya que estaba embarazada y me quedé con las ganas pero tendré que volver a Suiza y repetir 🙂

En nuestro Instagram podéis ver un vídeo precioso de Papa Noel volando por encima del lago desde esta misma ubicación.

Después de cenar decidimos acabar de recorrer el mercado, nos tomamos un crepe y un gofre y nos volvimos hacia nuestro apartamento sobre las 9h.

Había sido un día espectacular, de esos que nunca olvidaremos y que te llenan el alma.

DÍA 3: Visita al castillo de Chillón desde fuera. Cogemos tren Montreux- Ginebra. Visita Ginebra

Como nos habíamos acostado temprano madrugamos para poder ir a ver el Castillo de Chillón desde fuera, además lo teníamos cerquita de nuestro apartamento, a unos 15 minutos caminando. Aún así cogimos un bus que nos dejó cerquita y debo decir que las vistas al castillo son de lo más bonito. Nos hicimos unas fotos espectaculares.

Estuvimos un rato aquí contemplando el paisaje, espectacular, y luego nos fuimos hacia otra ubicación que había visto en fotos de Instagram y también queríamos hacernos esa foto porque son preciosas.

La ubicación exacta de ese punto es Le Cabanon de Mam’s, un pequeño barecito al aire libre que al menos cuando fuimos nosotros estaba cerrado.

Nos sacamos unas cuantas fotos aquí y volvimos paseando por el lago hasta nuestro apartamento. Teníamos que coger las maletas e ir hacia la estación. Como teníamos que devolverle las llaves al dueño del apartamento, se ofreció de nuevo a llevarnos en su coche hasta la estación, lo cual fue todo un detalle. Nuestro tren salía a las 10.50h y aproximadamente una hora después llegamos a Ginebra.

Cogimos un hotel cerca del aeropuerto para estar cerquita al día siguiente que salía nuestro vuelo, además nos salía mucho más económico y con el tranvía llegábamos enseguida al centro. Nos alojamos en el hotel Holiday Inn Express Geneva Airport y nos costó 130 euros una noche los 3 con desayuno. Desde el aeropuerto hay un bus que pone el hotel que te conecta directamente con el alojamiento cada 20 minutos aprox. Así que enseguida llegamos al hotel, nos duchamos y nos fuimos a buscar un sitio donde comer por el centro. Tenía algunos sitios apuntados pero no sé si porque era domingo pero los encontramos cerrados. Así que acabamos comiendo en el Mcdonald’s.

Después de comer cruzamos el puente que une una parte de la ciudad con la otra, desde el que podemos tener unas vistas preciosas al Jet d’Eau, uno de los monumentos más importantes de la ciudad.

Y vamos hacia la zona antigua donde nos encontramos con una carrera y nos unimos a ella desde fuera animando a los corredores!

Visitamos la catedral de San Pedro y nos perdimos por sus calles empedradas como la Rue de l’Hotel de Ville y la Gran Rue, así como la Place du Bourg de Four y la Place du Molard.

En una de esas cafeterías nos tomamos un café calentito y ya nos fuimos hacia la zona donde estaba el mercado de Navidad, justo a orillas del lago en el Quai du Mont- Blanc.

El mercado es bonito pero creo que después de todo lo que habíamos vivido el día anterior en Montreux nos supo a poco y quizás también me esperaba un poco más de la ciudad.

Así que nos compramos algo del supermercado y nos fuimos a cenar al hotel. La escapada navideña estaba llegando a su fin.

DÍA 4: Vuelo de vuelta Ginebra- Valencia

Nuestro vuelo de vuelta a Valencia salía a las 10.10, así que desayunamos en el hotel y cogimos el minibus que nos llevaba al aeropuerto. Llegamos con tiempo así que aprovechamos que había un decorado navideño y nos hicimos allí unas fotos.

Después nos encontramos una zona de juegos infantil y estuvimos allí un rato, así que os aconsejo que vayáis con tiempo si podéis ya que vuestros peques querrán quedarse jugando!

Y hasta aquí nuestro viaje a Montreux por Navidad, Suiza es un destino perfecto para viajar en estas fechas y si vais con niños seguro que disfrutaréis toda la familia de la magia que tiene la ciudad.

Os dejamos por aquí enlace a otros posts para ayudaros a preparar vuestro viaje.